Pues si. Este es el motivo del blog y este mi primer post. Llegados a la crisis de los cuarenta, las primera reflexión que se me ocurre es que resulta decepcionante ver como uno no es original en absolutamente nada, ni siquiera en las crisis. ¿Por qué al resto del mundo se le ha ocurrido tener su crisis de identidad precisamente a la vez que a mí? Supongo que ahora esperarán que me apunte a un gimnasio, me compre ropa de quinceañero, un coche deportivo y me dedique a intentar ligar con mujeres diez años menores que yo... Ah!, y que abra un blog. Pues bien, por mi pueden esperar sentados.